Morder el polvo.18

Los huesos son la parte mas interna de todos los seres vertebrados. Sobreviven a la muerte y a la desaparición de toda otra materia orgánica. Tras su aparente resistencia y dureza se esconde un entretejido frágil, que representa la vulnerabilidad de toda existencia animal. Los tejidos óseos, aunque se resisten a desaparecer, se percuden, fragmentan y se convierten el polvo.

 

La expresión “Morder el polvo” alude a estar vencido, derrotado física y espiritualmente, humillado. La muerte y extinción masiva de las especies son una realidad tangible. La existencia viva es efímera por antonomasia, se diluye, se seca, se apaga y al fin desaparece. El hombre acelera esa desaparición con su codicia, su afán de acumulación y depredación.

 

Fragmentos de hueso de seres que otrora tuvieron vida, metal y la fragilidad de la porcelana en estructuras orgánicas porosas, rotas, fragmentadas, encarnan una reflexión sobre la nimiedad/grandeza de la vida. Las contradicciones que se filtran en nuestra existencia: el autocuidado y la vulneración del otro, la reflexión y la parálisis de la acción, la vida y la muerte.

 

Piezas: Broches, colgantes, anillos

Materiales: Porcelana, huesos de pollo, huesos de vaca, huesos desconocidos, cobre, bronce, alpaca, hilo de tripa.